Investigadores U. de Chile y SIMCE: “Los desafíos para mejorar la calidad y equidad educativa continúan presentes”

FUENTE: Universidad de Chile on line

 

Este miércoles el Gobierno dio a conocer con optimismo los resultados del SIMCE 2010, que en 4º básico arrojaron un alza de 9 puntos en lectura -siguiendo una tendencia que viene desde hace aproximadamente una década- y un aumento en el puntaje promedio del total de las pruebas aplicadas. Sin embargo, al igual que años anteriores, la prueba de matemáticas en 4º básico mostró una tendencia plana. Tres académicos del Centro de Investigación Avanzada en Educación -liderado por esta Casa de Estudios- entregan sus visiones sobre la medición y sus resultados.

 

“Es bueno y vale la pena alegrarse de logros que se ven reflejados en la prueba de lectura -donde hay una trayectoria de una década muy positiva-, pero hay que tener cuidado, porque los niveles de desigualdad que estamos observando en matemática, y la tremenda brecha que se expande en el caso de 2º medio en las dos disciplinas, nos están diciendo que falta muchísimo por mejorar”, opinó el Prof. Juan Pablo Valenzuela, del CIAE.

 

Por ello, el investigador enfatiza que los desafíos para mejorar la calidad educativa “aún están presentes” y añade: “Lo que nos está diciendo 4º básico es que sólo en una de las pruebas, lenguaje, se reduce la brecha. Entonces debemos mirar los desafíos, pues respecto a la equidad debemos hacer cambios mayores todavía. Por ejemplo, contar con profesores de excelencia para todos los niños es algo que no estamos logrando”.

 

Matemática: “Los niños, en 2010, tienen la misma suerte echada que la que tenían hace diez años”

 

En este sentido, el experto llama a cuestionarse: “¿cómo contamos con profesores de alta calidad y cómo apoyamos a los docentes que enseñan a los niños de los colegios más vulnerables? Si fijamos ese estándar deberíamos asegurarnos que, de los nuevos estudiantes que ingresan a estudiar pedagogía, no solamente algunos tengan buenos puntajes. Que vayan a programas de excelencia que estén acreditados, que exijan un mínimo de resultados al ingreso, y eso no está sucediendo”. Por esto, el Prof. Valenzuela opina que -como país- “estamos poniendo en riesgo la posibilidad de cambiar estas cifras”.

 

Estos resultados “no van a resolver que contemos con mejores profesores, que los niños entiendan las operaciones básicas de matemáticas, o el hecho de que su futuro esté condicionado altamente por su situación socioeconómica”, concluyó.

 

“El mentholatum de la educación chilena”

 

Así se tituló la Carta al Director publicada por La Tercera este 7 de abril, y en la cual el académico del CIAE, Cristián Bellei, critica la utilización de este instrumento de medición. “No es exagerado afirmar que el SIMCE se ha convertido en el instrumento de política educacional más importante de Chile: sus resultados se difunden a los cuatro vientos, se usan para repartir premios y sanciones a las escuelas, para entregar bonos salariales a los profesores, para hacer marketing y captar matrícula, para evaluar las políticas educacionales, en fin, es el mentholatum de la educación chilena”, declara.

 

Uno de sus argumentos para efectuar este reclamo es que no necesariamente el SIMCE entrega una información de calidad: “El SIMCE de lectura de segundo medio en ninguna de las siete mediciones entre 2001 y 2010 ha mostrado un aumento significativo de los logros de los estudiantes, en circunstancias que la prueba PISA de la OECD, la más prestigiosa a nivel mundial, ha detectado enormes avances de los alumnos chilenos en todas sus mediciones en el mismo período”, ejemplifica.

 

Y como ejemplo del mal uso del SIMCE, el académico comenta el caso del “Semáforo” propuesto el año anterior por el Ministro de Educación: “Prácticamente todos los expertos nacionales e internacionales coincidieron en que éste era un uso equivocado, discriminatorio y potencialmente pernicioso de los resultados SIMCE. ¿Habremos aprendido a tener más cuidado con el SIMCE?”.

 

Roberto Araya: “El desafío es mejorar más rápido”

 

“Lo que vemos es que seguimos con los mismos resultados en los últimos años y no entendemos muy bien a qué se debe: en parte debe ser la menor inversión -el Programa de Subvención Escolar Preferencial partió enfocándose en el lenguaje-; la formación de profesores y que todavía no comprendemos bien cómo mejorar el aprendizaje de los estudiantes”, advirtió, por su parte, el Prof. Roberto Araya, Director del Proyecto FONDEF “Estrategias y Herramientas para la Enseñanza de la Matemática Basadas en Metáforas”.

 

Su diagnóstico es claro: las dificultades que presentan los niños chilenos para comprender las matemáticas pueden frenar las aspiraciones de desarrollo de este país. “En un mundo cada vez más conectado, esto nos podría significar quedar marginados, porque la matemática es el lenguaje básico para manejarse en la ciencia y la tecnología”.

 

A pesar de ello, este investigador asociado del CIAE es optimista, pues afirma que si miramos un período más largo -de 50 años, por ejemplo- cada vez más personas terminan su enseñanza media y continúan estudios superiores, y así el conocimiento matemático básico va mejorando. “El desafío es mejorar más rápido y estoy seguro que lo haremos, toda vez que todos los últimos gobiernos están poniendo cada vez más tiempo y energía en educación”, preocupación que se da en parte importante del mundo.

 

En este sentido, considera que las medidas del Gobierno van en el sentido correcto: dedicarle más tiempo y más recursos a la educación en matemáticas. “Lo que es formación de profesores también es muy importante, pero eso es a largo plazo. Los efectos se van a ver recién un par de años después de que ellos terminen sus estudios”.